"El Awen que canto lo llevo en mi interior, fluye como un río, conozco su extensión; sé cuándo desaparece, sé  cuándo se  llena,  sé  cuándo  se desborda,  sé  cuándo  se  derrama."

    El Bardo es el portador del Awen, el espíritu fluido.  El Bardo enseñaba mediante el poder de las historias, los cuentos, las parábolas y la música.

    Dentro de esta Web hemos reservado un espacio para vuestros sentimientos. Aquí podréis ver publicados vuestras poesías, cuentos, fábulas, etc. Tal y como nos los habéis ofrecido, nosotros los reproducimos en esta sección.

    La palabra es poder, nos hace reflexionar y aprender, nos llega al corazón y nos exalta las pasiones, nos alegra o entristece. Desde siempre, los relatos nos han aportado enseñanzas que se nos escaparían mediante doctas conferencias.

    Todos podemos ser portadores del Awen. En todos nosotros se halla la sabiduría.

    Este es un espacio creado para compartir, pues no hay mejor aprendizaje que escuchar con humildad y en silencio, a cualquiera por el cual el Awen fluya y se derrame; sin prejuicios ni falsos egos. 

    Por eso, los filidh se juntaban alrededor de los Bardos y abrían sus corazones a los Cantos Bárdicos.

Titulo: 

Un Sueño Celta

Autor:

Iolair Faol 

Titulo: 

El Clan del Jabalí

Autor:

Muérdago 

Titulo: 

Beltaine 

Autor:  

Nathair Damm 

Titulo: 

El Viento trajo un Lamento 

Autor:

Nathair Damm 

Titulo: 

El Vuelo del Águila 

 

Autor:

Josep  Gohr

Titulo: 

Canto de Amor

 

Autor:

Féath Fiadha

Dejad libre vuestras emociones y animaros a enviarnos vuestros Cantos.

bardos@ordendruidasenderoverde

 

Un Sueño Celta

por Iolair Faol

 

Los párpados cayeron sobre mis ojos

y se zambulleron en vastas evocaciones

No había lobos grises, ni raudos dragones

trotando o surcando los amaneceres rojos

 

Zapaba mi mente las orladas fronteras

llenas de abstracciones incomprensibles

por donde los raciocinios son imposibles

y las realidades cabalgan sobre Quimeras

 

Entre brumas intuí una selva de abedules

y bosques lozanos de amarillento manto

cercados por cenagales de susto y espanto

repletos de ágiles sierpes de lenguas azules

 

Cerca, bajo una cúpula de agrestes lirios

decenas de larvas esquiaban en sus yemas

minúsculos cofrades portando diademas

cual romería de fieles, de excitados delirios

 

Hendía el cielo un enorme cisne mudo

de regia pechuga y plumas como canas

de pico rosáceo y ojos como avellanas

que se exhibía al viento, casi desnudo

 

El eco de sus alas era su prístino acento

Jerga inverosímil como un sedoso siseo

de risa seductora invitando al coqueteo

al sabio salmón, que buscaba su alimento

 

Vi al blanco corzo franquear aquel sendero

y llegó hasta mi, recitando sus memorias

sus rumbos llenos de migratorias historias

de exóticas noticias del Suelo Extranjero

 

Detallaba sereno, el bosque de sus abuelos

al que pertenecía por origen y juramento

desde donde escrutaba el vasto firmamento

y libaba el jugo de los ríos en sus deshielos

 

Y de un Lugar Oculto, como refugio sagrado

Dulce paraje onírico, retiro íntimo de hadas

el lugar del bardo, para sus rimas laureadas

donde La Awen fluye con ímpetu apresurado

 

 

 

 

 

 Un rincón esférico, como burbujas acuáticas

repleto de libélulas de florescencias añiles

de mariposas con hélices de irisados perfiles

destellando Luz desde sus formas hieráticas

 

Evoqué inerme aquella maravillosa naturaleza

donde formas pendidas por alas cristalinas

danzaban absortas junto a las recias encinas

con el baile callado que con la Luna empieza

 

Sin duda, en los seres diminutos del planeta

es donde mejor se percibe la belleza creada

pues no existe mayor variedad engendrada

como en las ufanas criaturas de vida discreta

 

(Y es que puede la Divinidad en su potestad

 insinuarse en heterogéneo y disímil aspecto

Puede ser Lugh, revelándose como un insecto

como ser Estrella, de derramada Inmensidad

 

Sabe el Todo, devenir día, de la sombra cerrada

 como sabe fraguar cosmos, donde hubo vacío

hábil orfebre divino que en su eterna jornada

forja Mundos sutiles, como lágrimas de rocío

 

Así, el Hálito Eterno incita a la crisálida latente

a abandonar la oscuridad primaria de su cuna

para mutarse en luciérnaga de Luz y Fortuna

parte del Espíritu Supremo y Primera Fuente)

 

Todo aquel lugar era un verso encantado

cuya inspiración fluyó de la Causa Original

a través de las dimensiones del Mundo Astral

para modelar las formas perfectas de su estado

 

Y con aquella Poesía, las prímulas fueron flores

El fango fue un tenue y amarillento helecho

y el gusano elegido estaba ya, desde su lecho

a convertirse en el águila de los alrededores

 

Tal era el éxtasis de mi embelesada mente

que aún con mi cuerpo tendido y dormido

vibraba éste, junto a mi espíritu encendido

al acorde, como tríada celta de un solo Ente

 

 

 

Iolair Faol

Poemas Paganos©

 

El Clan del Jabalí

por Muérdago

 

Alzo la rama de roble,
alzo la rama de muérdago
y ambas se juntan.

Rogamos a Dios,
en este santuario
le pedimos por su luz,
y a las antiguas fuerzas de la naturaleza 
que nuestros ancestros adoraron.

Somos nueve pares de pies,
el suelo tiembla
cuando caminamos. 

Llevamos nueve lanzas
en nueve brazos,
nueve escudos,
nueve espadas,
nueve gargantas
que gritan al unísono. 

Los nueve clanes
del desmembrado “imperio”.

Llevamos la fuerza del jabalí
y la sabiduría del unicornio;
somos el clan del jabalí. 

Han transplantado al roble,
los duendes lo han traído
desde la Europa Céltica. 

Aquí, lo hemos cuidado -junto con ellos-
y han crecido fuertes sus raíces
junto con nuestros pies,
han celtizado esta tierra
tan alejada de los túmulos
de los viejos pobladores. 

Su corteza tiene
la dureza del hierro,
su copa es tupida
como una cota de malla,
sus bellotas caen como saetas.
 

 

Muérdago

Beltaine

por Nathair Damm

 

Que la Dama de Mayo guíe mis pasos

hacia las lejanas tierras de Uisnech

donde se encendió la primera hoguera de Beltaine.

A la Piedra de los Límites muestro mis respetos

 

Ha llegado Samos.

 

La virginal Blodeuwedd, la  Dulce flor,

corriendo va al encuentro de Lleu, su amado

de las hogueras del verano danza alrededor

en el tiempo en que empieza de Belenos el reinado

 

Oh, ven, mi dulce Blodeuwedd,

ven y siéntate a mi lado

Demos al Dios la bienvenida,

que acaricia la piel del ser amado

y su calidez es bien recibida.

 

Busquemos su luz reflejada en las aguas del río,

sumerjamos nuestros cuerpos para purificarnos,

honremos a Sulis, recojamos de esta mañana el rocío

que en otro momento podrá sanarnos.

 

Ven, mi dulce Blodeuwedd.

 

Y en torno al árbol de mayo, danzaremos

entrelazando sus cintas multicolores

celebrando la vida, hoy de nuevo renacemos

entrelazando nuestros cuerpos entre las flores

Porque Beltaine ha llegado

  

Nathair Damm ©

El Viento trajo un Lamento

por Nathair Damm

 

El viento trajo un lamento  

Triste sonido, antigua canción  

Se eternizó aquel momento  

cuando respondió mi corazón

 

Y desde las verdes tierras del Norte

el espíritu celta resurgió

de Eirin a Costa da Morte

Historia y Leyenda se confundió

 

El lamento se tornó grito

Fiero rugir, chocar de espadas

clamor de batalla, antiguo rito  

alimento de canciones Bardas

 

Y danzó entre Círculos de Piedra

Y en profundas simas se hundió

acarició Robles cubiertos de hiedra

y en heladas aguas se sumergió

 

Se oyó la llamada del cuerno

Y el aire comenzó a vibrar

a las puertas de lo Eterno

el tambor empezó a sonar

“Guerreros celtas, levantaos

Llegó el momento de luchar

Guerreros Celtas, preparaos

Llegó el momento de regresar”

 

Verdad y Justicia

Honor y lealtad

Desterremos la malicia

Defendamos la verdad

 

Valor y Honestidad

Sabiduría y Misericordia

Hijos de la Divinidad

Portadores de concordia

 

En esta oscura y aciaga Era

Como el Druida había augurado

vuelve la casta guerrera

los Celtas han regresado

 

 

 

Nathair Damm ©

El Vuelo del Águila

por Josep Gohr

 

Cuenta Una vieja leyenda celta que en un tiempo y en algún lugar, existió un día, un sabio diálogo entre un pequeño jabatillo y los espíritus sagrados del lugar, donde el pequeño hijo de druidas iba a jugar siempre con otros jabatillos.

Era en ese hermoso bosquecillo encantado, donde también estaban reunidos los siete árboles sagrados con los cuales jugaban a esconderse y divertirse, lo habitual en los niños de esa edad.

Nadie sabe cómo, ni quién ni cuando pudo escuchar ese diálogo y mantenerlo hasta nuestros tiempos pero lo que si es cierto es que todavía hoy nos maravilla por su gran sabiduría.

Estaban, como cada día, los jabatillos jugando en su bosque preferido y de repente uno de ellos vio una águila volar muy bajo y que se posaba en las ramas de un gran roble, entonces el niño empujado por su curiosidad se desvió del resto del grupo y se fue directo al árbol donde se encontraba el águila y cuando llegó allí, la miró fijamente y le preguntó:

¿Por qué tú puedes volar de esta forma tan espectacular y yo no?

El águila que estaba observándole, como si le estuviera esperando, no le contestó. Un silencio mágico obtuvo por respuesta, pero como el niño era muy tenaz preguntó de nuevo:

¿Puedes decirme por qué tú puedes volar de esta forma tan espectacular y yo no?

Unos segundos después (casi asustando al niño) se oyó desde el fondo del bosque la voz del abedul que le contestaba:

El ser humano, que no deja de ser una especie más de las que pueblan esta preciada aunque despreciada a la vez, madre tierra, no puede desvincularse de según que propiedades que anidan de forma natural en otras especies como es la de volar. Tu cuerpo no es el de un ser alado pero al contrario de lo que parece tu también puedes elevarte incluso mas que dichos seres, si realmente buscas el águila que hay en ti, la cual te permitirá ver desde lo mas alto, ofreciéndote así claridad y objetividad de espíritu necesarios para la toma de decisiones y en la búsqueda de las prioridades.

El jabatillo asombrado por la respuesta, pensó que si hacía otra pregunta, a lo mejor obtendría otra respuesta y como un buen futuro osado druida, preguntó de nuevo:

¿Entonces si hay un águila en mí, cómo puedo encontrarla sino puedo ver ni tus alas, ya que solo veo mis pequeños brazos por mucho que me esmere?

Al instante oyó de nuevo la voz que salía del fondo del bosque pero esta vez tenía un tono distinto al anterior, pues quién le respondía era el castaño:

El águila desde nuestros ancestros ha sido, es y seguirá siendo un ser especial. Esta en todas las tradiciones celtas, considerada como un poder mágico, su vista te perfora. Es un aliado indispensable, sobre todo cuando nos adentramos en terrenos desconocidos ya que ella es la que más ve, pues es la que vuela más alto.

Si observas bien el águila y sus virtudes, medio camino recorrido tendrás.

De forma inconsciente, el niño salió disparado y se acercó todo lo que pudo para ver al águila lo más cerca posible. Observó con atención sus grandes alas, su enorme pico, su bello plumaje de tonos marrones y por ultimo sus garras, viendo curiosamente que tenía tan solo tres dedos en cada pata. Después se empeñó en buscar en su cuerpo lo que delatara una similitud, por muy pequeña que fuese.

Pero su decepción fue tal al ver que no había ningún signo que se pareciese ni por casualidad, que desilusionado y enfadado a la vez, se fue directamente con su vista clavada en el águila y le preguntó de nuevo:

Te he observado, minuciosamente y no tengo ningún parecido contigo, entonces ¿Te estás riendo de mí?

De nuevo se oyó la voz de un árbol, en esta ocasión fue la haya quién le respondió:

El ser humano está tan condicionado a su pobre altura terrestre que no sabe como poder el vuelo del águila alcanzar. Has hecho lo correcto pero eso no significa que sea la respuesta a tu pregunta, es un buen comienzo pues pata de oca son tres.

Después de esta respuesta el niño se quedó un poco sorprendido y su atención se desvió cuando oyó el ruido del águila que salía veloz hacia el fondo del bosque, fue entonces cuando le gritó: Espera no te vayas todavía tengo más preguntas que hacerte, pero solo el silencio le respondió.

A los pocos días, después de estudiar y preguntar a los sabios druidas, pudo el niño obtener la siguiente información:

El águila representa un estado de gracia que se alcanza mediante el trabajo, la comprensión y el cumplimiento de las pruebas de iniciación que resultan de recuperar nuestro poder personal.

El niño pensó que con esta información podría ya empezar a saber como volar y seguro de si mismo se fue directamente al árbol dónde estuvo hace unos días.

Cual fue su sorpresa al ver que el águila le estaba esperando y que antes de preguntarle nada, se escuchó la voz del manzano que le decía:

Si has sabido rodearte de sabios consejos, algunas dudas se te habrán disipado pero recuerda que el mejor descubrimiento ningún sabio lo podrá hacer por ti.

El niño sorprendido por la respuesta del árbol sin que él hubiera preguntado nada hizo que su pregunta fuese aún más directa:

Está bien, debo reconocer que no sé cómo pero ya sabes lo que he estado haciendo esos días pero a ver si puedes responder a mi pregunta esta vez (el tono del pequeño era desafiante, estaba sorprendido y enfadado a la vez.)

¿Qué tiene que ver la pata de una oca con la pata del águila y aún más, con poder yo volar?

La respuesta del olmo no se hizo esperar:

Aparentemente nada pero en realidad todo. La pata de oca y las garras del águila son tres. Ya tenemos un parecido. Tres son los gritos de la luz, ya tenemos otro parecido. Águila y oca son seres alados que pueden volar, ya tenemos otro parecido.

¿Qué tiene que ver todo ello con que tu también puedas volar? Eso es lo que tú tienes que descubrir, yo no puedo volar por ti.

El niño se empezaba a cansar de tanto jeroglífico pero le gustaban los retos y su osadía llegaría aún más lejos, y preguntó de nuevo:

Está bien, voy entendiendo que a lo mejor lo de volar no será un ejercicio físico posible para mí, es posible que el vuelo sea a través de algo que hay en mí y debo activar pero, tengo una pregunta para ti.

¿Los rayos de los tres gritos de la luz también pueden iluminar la tierra y de ser así, también pueden iluminar a los seres que la habitamos?

Esta vez la voz del árbol muy cercano a el, un pino, le respondió:

Los tres gritos de la luz, tres son, tal y como las garras del águila, están presentes en cada alma de cada ser vivo dispuestos a iluminar siempre sus terrenales vidas. Si tu fomentas la justicia, la verdad y el amor, tu alma se elevará y podrás así volar de forma magistral junto con el águila.

Después de toda la información que el jabatillo logró reunir, lleno de osadía y pureza a la vez, todavía le quedaba una pregunta en el tintero y decidió sacarla preguntando de nuevo lo siguiente (solo buscaba la confirmación a su conclusión):

¿Crees que a partir de ahora, con todo lo que ya sé, ya podré volar como tu?

Un voz firme se alzó en seguida y le respondió de forma tan magistral como el mismísimo vuelo del águila. Diciéndole:

Águila te recuerda de tu conexión con el gran espíritu. Te avisa de que el universo te está prestando la oportunidad de volar por encima de los niveles mundanos de tu vida, o por encima de la sombra de realidades pasadas.

Águila te enseña a mirar alto para tocar al abuelo sol con tu corazón, a amar la sombra tanto como la luz. Águila te pide que te des el permiso de libertad, para alcanzar la alegría que tu corazón desea.

El pequeño aprendiz de druida ni tiempo tuvo de reaccionar con la respuesta recibida ya que, de forma fugaz, el águila desapareció del árbol y se adentró en las profundidades del bosque. El niño entendió que la conversación había terminado, con lo cual, retornó caminando lentamente en busca de los demás niños, era hora ya de regresar a casa, pero en la mente del jabatillo todavía se encontraba otra duda que invadía su mente: ¿Quién me contestó la última pregunta, fue el águila o quizás ese gran roble que le arropaba?

Sólo él podría responder a su propia pregunta con el paso de los años, solo entonces sabría realmente quién había sido el protagonista de su respuesta.

 

Nota: Con el paso del tiempo, ese jabatillo preguntón fue un gran druida de su tiempo, por su gran tenacidad por saber.

 “IGNORANTE ES AQUÉL QUE NO PREGUNTA”

Josep

Dumannios de 4581

 

 

 

 

 

Canto de Amor

por Féath Fiadha

 

 Los pétalos de las flores, la dulzura de la miel
harán que llegue hasta mí ese ser que tanto ha esperado
mi corazón.

El hombre que me dará su amor, que me acompañará cuando camine entre las caracolas de la playa.

Quien buscará conmigo antiguos códigos secretos en recónditos archivos, el que escuchará a mi lado el rumor del riachuelo que
fluye entre piedras, allí, al fondo del bosque, donde se bañan las hadas.

Quién descenderá conmigo a lo hondo de las simas de Amalur.

Quién me llevará por senderos de montaña hasta el refugio de los cazadores.

El hombre que me llevará paseando por el universo, montados en el dragón rojo.

El que se acurrucará a mi lado las noches de viento y nieve junto al fuego del hogar de mis antepasados.

La lluvia me traerá ese hombre que me abrazará, me acariciará y me besará entre suaves y cálidas mantas.

Hará florecer en mí la primavera en pleno otoño. Me hará llorar de felicidad y revivir de gozo. A él podré dar todo el amor que llevo dentro de mí.

Los árboles desnudos de hojas volverán a poblarse, en los ríos saltarán los salmones.

Las rosas abrirán de nuevo sus pétalos, derramando su más dulce fragancia, los mares agitarán sus olas trayendo a la costa mensajes ocultos y canciones de sirenas.

Las estrellas iluminarán los cielos y la luna nos envolverá en su manto invisible. La tierra nos dará sus más sabrosos frutos y el fuego de nuestra pasión hará hervir nuestra sangre.

El viento nos traerá lejanos ecos de antiguas baladas que cantaron afamados bardos. En los bosques sagrados los árboles elevarán nuestra felicidad hasta el firmamento y
los cometas la pasearán por todos los reinos y dimensiones.

Tú, mi guerrero plateado, vendrás a mí montado en tu caballo blanco, y yo, la dama del lago, te estaré esperando junto al unicornio en esta noche de luna creciente.

Y nuestra felicidad originará un nuevo estallido en el universo formando nuevas galaxias y constelaciones.

Así será nuestro amor, eterno y fuerte, porque fuerte como la muerte es el amor.

 

Féath Fiadha ©